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Pichilemu:
EL PARAÍSO DE LOS SURFISTAS
EN CHILE
Desde el primer momento que se
toca el agua, no hay que luchar contra el mar
sino que hay que aprender a comprender y
dirigir sus fuerzas para aprovecharlas con
respeto. Lo más asombroso de todo, es
que no sólo se sobrevive, sino
además se puede jugar en medio del
tremendo poder de las olas y las
corrientes.
Ubicado a 126 kilómetros al suroeste de
San Fernando, en la Región del
Libertador General Bernardo O’Higgins (VI
región), el balneario de Pichilemu no
sólo es reconocido por la belleza y
tranquilidad que ofrece a los visitantes, sino
que también por las excelentes
condiciones de viento y oleaje, que lo
convierten en el mejor lugar para la
práctica de uno de los deportes
acuáticos más
carismáticos que existen: el surf.
Los playas del balneario más
frecuentemente visitadas por los seguidores de
este deporte, son tres: La Puntilla, El
Infiernillo y Punta Lobos.
La Puntilla
Ubicada frente al Parque Ross, es una playa
muy extensa, completamente equipada con
baños, duchas, camarines y
estacionamiento para vehículos. Es
ideal para los adoradores de la
natación y los surfistas.
Estos últimos deben considerar que en
La Puntilla la ola que corre es muy larga (un
kilómetro aproximadamente), es una
izquierda consistente, rápida y con
secciones tubulares, variando su tamaño
entre uno y cuatro metros cuando el swell
(agrupación de ondas que viajan desde
alta mar hacia la costa) entra limpio.
Recomendable para novicios.
El Infiernillo
500 metros al sur de Punta La Puntilla, se
encuentra esta playa de arena negra y
espectaculares roqueríos (ideales para
apreciar una bella puesta de sol), en la cual
es posible practicar la pesca y variados
deportes náuticos.
Recomendada para los surfistas con más
experiencia, El Infiernillo es una punta
rocosa donde corre una izquierda muy fuerte y
muy tubular, no tan larga como La Puntilla
pero mucho más intensa. Aquí se
puede surfear cuando la ola tiene un
mínimo de dos metros de altura (con
menos tamaño la ola no quiebra o
quiebra muy cerca de las rocas) y entran olas
de hasta cuatro metros.
Punta Lobos
Recorriendo 6 kilómetros de un camino
de tierra hacia el sur de Pichilemu, se
encuentra una imponente punta con acantilados
de rocas y con unas olas bastante más
grandes que en los lugares ya mencionados y
una extensa y hermosa playa de arena
negra.
Este es sin duda el lugar más "extrem"
para surfear, debido a que el tamaño de
las olas puede llegar a ser de seis metros de
altura o quizás un poco más. Es
importante señalar que no es un lugar
apto para los que recién están
practicando este deporte.
Para entrar al mar hay que caminar por encima
de rocas, cruzar un canal de aguas bien bravas
para subirse en los morros (islotes de piedra
con dimensiones monumentales) y luego esperar
un buen momento para saltar, entrar al agua y
surfear. Al igual que las anteriores,
también es una izquierda larga (un
kilómetro aproximadamente), pudiendo
surfear con olas desde los dos metros hacia
arriba por la misma razón que en El
Infiernillo.
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Para tener en
cuenta
La temperatura del agua
es muy fría, por lo tanto
es necesario un traje de agua bien
sellado (mínimo 4/3 mm), y
si es posible, llevar botines,
gorro y guantes, sobre todo en
invierno. La medida de la tabla
indicada para llevar va desde 6.5
pies para olas chicas en La
Puntilla, hasta los 8.5 pies para
surfear olas gigantes en Punta
Lobos.
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SURF PARA TODOS
Aprender surf es algo que ha tentado a muchas
personas. Ellas se prometen que en
algún verano tratarán de
aprender, sin embargo esto nunca sucede porque
parece muy remoto, demasiado duro de iniciar o
porque existe el erróneo prejuicio de
que en Chile no hay olas con condiciones para
practicar. Y eso no es así. Tome nota y
déjese llevar por LA
TENTACIÓN.
La edad mínima para aprender el surf
bordea los 9 años. También
existen casos especiales de niños que a
los 4 o 5 años aprenden a nadar y
pueden comenzar 1 o 2 años antes. Sin
embargo, esto no tiene por qué
limitarlo si está un poco sobre esta
edad, hay personas que comenzaron cerca de los
40 años manteniéndose fuerte y
en buena forma hasta los 70
años.
Los primeros pasos (o brazadas)
El
comienzo implica encarar un nuevo medio: el
océano; y con esto una nueva serie de
reglas y principios que probablemente no ha
experimentado antes. Pero no deje que esto lo
asuste porque poniéndose a punto con
estos factores, el surf es muy
recomendable.
Usted necesita estar a punto para nadar, pero
aunque cuente con esto debe tener en cuenta
que el surf exige utilizar ciertos
músculos de sus brazos para "remar",
músculos que probablemente no ha usado,
por lo que sentirá en las primeras
prácticas un poco de cansancio
(síndrome del "brazo de goma"), que
después de varias sesiones
cesará, incrementándose el
rendimiento en la remada.
El balance. Tanto como montar en bicicleta o
patinar, al principio parece casi imposible
lograr estabilizarse sobre una tabla en
movimiento: básicamente su equilibrio
dependerá de la posición de los
pies y del uso de los brazos. El truco lo
aprenderá más rápido de
lo que imagina, aún más cuando
se sabe que la caída en ningún
caso dolerá tanto como un porrazo en
patines.
Algunos conocimientos básicos de las
olas.
En
tanto que no hay dos olas iguales, el mar se
conduce de una manera bastante lógica y
consistente. Pero lleva tiempo tener la
capacidad para interpretar la superficie y
predecir los próximos movimientos para
poder "correr" olas sucesivamente.
Desde el primer momento que se toca el agua no
hay que luchar contra el mar, sino que hay que
aprender a comprender y dirigir sus fuerzas
para aprovecharlas con respeto. Lo más
asombroso de todo, es que no sólo se
sobrevive, sino además se puede jugar
en medio del tremendo poder de las olas y las
corrientes. Este es uno de los goces
básicos del surf. Además da auto
confianza en un medio que por el poder que
tiene normalmente asusta.
Aprender el control de la tabla; es decir,
remada, curso, giros, maniobras, sentada y
también el transporte a la playa
sólo toma un par de horas en aguas
lisas (sin olas, pero en el mar).
Cuando empezar
Lo
mejor es comenzar cuando las condiciones
climáticas y del mar sean lo más
cálidas y confortables posibles. Pero
con buena voluntad… puede ser en
cualquier momento.
El
agua es muy fría en Chile, por lo que
se recomienda un traje de agua bien sellado.
Esto lo ayudará a mantener la
temperatura del cuerpo y aumenta la
flotabilidad, sin que la pérdida de
movilidad sea excesiva. En verano se puede
tratar sólo con traje de baño,
pero si tiene intenciones serias de continuar
practicando, en una buena tienda de
artículos náuticos le
explicarán las características
de cada traje con respecto a la
estación o región en que desee
surfear.
Para escoger una buena tabla que le acomode
tiene que poner todo su empeño. Para
las dos o tres primeras veces puede alquilar o
pedir prestada una hasta saber reconocer
qué tabla es la que necesitará
para continuar aprendiendo. Por lo menos por
un tiempo. Las principales
características a considerar
son:
1.- Use la tabla que esté
en buenas condiciones, sin áreas
dañadas en la cubierta de fibra de
vidrio ya que se podría dañar o
cortar.
2.- Use una tabla de un largo
suficiente (7 a 8 pies) para flotar y planear
fácilmente. Al tenderse en la tabla
dispuesto a remar, con su peso bien
distribuido, levemente atrás del punto
muerto, la punta de la tabla deberá
sobresalir de la superficie no más de
una pulgada.
3.- Para protección de los
demás, como para su propia seguridad,
use una "traba de surf". Esto es una cuerda
elástica atada a la parte posterior de
la tabla y el extremo libre, tomada al tobillo
con un sistema que se pueda soltar
rápidamente si es
deseado.
Después de algunas sesiones usted
podrá estar listo para invertir en una
tabla. Se sugiere una buena tabla de segunda
mano ya que su habilidad e idea de lo que
usted quiere y necesita, puede cambiar varias
veces durante el año.
Escogiendo la playa adecuada
Un
error común en algunos principiantes es
entrar en una ola apta sólo para
surfistas experimentados, esto no sólo
representa un riesgo para su propia
integridad, sino que también para la
del resto. Para evitar estos peligros,
considere los siguientes puntos:
a)
Escoja una bonita playa de arena, sin rocas en
el fondo, ya que a veces podría dar con
ellas.
b) Busque un lugar donde las
olas se formen y quiebren en el mismo lugar
periódicamente y a una distancia
moderada de la costa. La ola debe quebrar
suavemente y no en forma agresiva.
Deslícese en las espumas.
c) Pregunte a otros surfistas
que conocen la playa que ha escogido, por
detalles que le puedan ser útiles a la
hora de deslizarse por las olas.
Tome lecciones
Lo
básico, tal vez pueda ser explicado en
un libro, pero nada acelera más el
proceso de aprendizaje ni tampoco incrementa
su seguridad que un instructor entre al mar
con usted y le muestre las técnicas y
las reglas básicas de seguridad para no
lastimarse con la propia tabla.
Ahora, todo esto no es más que un
pequeño incentivo para que usted trate
de surfear. Pero tenga cuidado, ya que al
igual que algunas sustancias, el surf produce
adicción.
Colaboración: Martín García de la
Huerta
Fotografías: Martín García de la
Huerta
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